En un giro digno del guion de un videojuego, el hackeo de Rockstar Games por el grupo ShinyHunters produjo el efecto contrario al que buscaban los hackers: en lugar de hundir la acción de Take-Two, hizo subir el título un 25 % en pocas sesiones bursátiles.
La lógica de los mercados financieros
¿Cómo explicar esta paradoja? Los inversores vieron en ello una confirmación indirecta de que GTA VI está desarrollado, estable y listo. Si los datos robados contenían contenido reciente del juego, es que el desarrollo está muy avanzado. El temor a un retraso o a un problema grave se disipó, alimentando las compras especulativas del título TTWO.
Take-Two en posición de fuerza
La acción de Take-Two Interactive había sufrido fluctuaciones en los últimos meses, ligadas a la incertidumbre sobre la fecha de salida. Este salto ilustra hasta qué punto GTA VI representa un desafío financiero colosal: algunos analistas estiman que el juego podría superar los mil millones de dólares de ingresos en sus primeras 24 horas a la venta.